El campo de Jalisco se prepara para una transformación impulsada por el talento femenino. El Consejo de Desarrollo Agropecuario y Agroindustrial, en coordinación con la Fundación Marisa, ha lanzado la iniciativa «Tejiendo Campo», un ambicioso proyecto diseñado específicamente para fortalecer a las mujeres productoras de las zonas rurales del estado.
Más allá de ser un simple programa de apoyo, esta alianza busca integrar de manera formal, rentable y sostenida a las mujeres en las cadenas de valor agroindustriales, cerrando las brechas de desigualdad que han enfrentado históricamente.
¿De qué trata el proyecto «Tejiendo Campo»?
La iniciativa nace con un enfoque integral (productivo, organizativo y comercial). Su objetivo no es solo atender las necesidades inmediatas de capacitación agrícola o ganadera, sino derribar las barreras estructurales que limitan el crecimiento económico de las productoras jaliscienses.
Entre los principales ejes de acción del proyecto destacan:
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Capacitación técnica y empresarial: Brindar herramientas para mejorar la calidad y eficiencia de sus productos.
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Estructura organizativa: Ayudar a las mujeres a formalizar sus modelos de negocio y crear redes de apoyo entre productoras.
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Integración comercial: Facilitar el acceso a mercados formales donde puedan vender sus productos a precios justos y competitivos.
Metas a un año: El impacto esperado de la fase piloto
El proyecto ha comenzado con una etapa piloto que durará exactamente un año. Al finalizar este periodo, tanto el Consejo Agropecuario como la Fundación Marisa se han fijado resultados muy claros:
1. Consolidación de redes productivas
Se espera que las mujeres participantes conformen grupos de trabajo sólidos, con una estructura organizativa clara que les permita producir en mayor volumen y con mejor calidad.
2. Productos listos para el mercado formal
El gran objetivo es que el esfuerzo del campo se traduzca en productos estandarizados y empacados, listos para su comercialización formal, dejando atrás la dependencia de la economía informal o el coyotaje.
3. Relaciones comerciales activas
Se buscará que estas redes de mujeres no solo tengan un buen producto, sino que cuenten con contratos y conexiones directas con compradores formales, garantizando ingresos estables y mejorando directamente la calidad de vida de sus familias y comunidades.





