La startup alemana Cloover se está posicionando como una de las compañías más relevantes dentro del ecosistema climate-tech europeo gracias a un modelo que combina inteligencia artificial, financiación y automatización para acelerar la transición energética residencial. Su CEO y cofundador, Jodok Betschart, define a la empresa como “la capa de infraestructura digital para la economía de la energía descentralizada”, una visión que busca transformar la forma en que hogares y pequeñas empresas acceden a energías renovables.
Fundada en 2022 en Berlín, Cloover opera como una plataforma tecnológica enfocada en instaladores de sistemas solares, baterías, bombas de calor y soluciones energéticas distribuidas. En lugar de competir directamente con grandes operadores del sector, la empresa funciona como una infraestructura digital que ayuda a pequeñas y medianas empresas instaladoras a gestionar proyectos, automatizar operaciones y ofrecer financiación flexible a sus clientes.
La compañía ha ganado notoriedad tras asegurar una de las mayores operaciones de financiación dentro del sector climate-tech europeo: más de 1.220 millones de dólares entre capital y deuda, incluyendo una garantía de 300 millones de euros respaldada por el Fondo Europeo de Inversiones. Este respaldo permitirá a la empresa acelerar su expansión por Europa y fortalecer su plataforma de infraestructura energética descentralizada.
Según Betschart, el principal problema de la transición energética no es únicamente tecnológico, sino financiero y operativo. Muchos hogares europeos no pueden afrontar el coste inicial de instalar paneles solares o sistemas de almacenamiento energético, mientras que miles de pequeños instaladores carecen de herramientas digitales avanzadas para escalar sus operaciones. Cloover intenta resolver ambos problemas mediante un sistema operativo basado en IA que integra financiación, gestión de proyectos y automatización de flujos de trabajo.
Uno de los elementos más innovadores de la plataforma es el uso de inteligencia artificial para calcular ahorros energéticos futuros y utilizarlos dentro de modelos de aprobación crediticia. Esto permite ofrecer financiación a familias que podrían ser rechazadas por la banca tradicional, pero que sí podrían asumir pagos mensuales gracias al ahorro energético generado por los sistemas renovables instalados.
Betschart sostiene que el futuro energético europeo dependerá de modelos descentralizados donde millones de hogares produzcan, almacenen y gestionen su propia energía mediante infraestructuras digitales inteligentes. En este escenario, Cloover pretende convertirse en la “capa operativa” que conecte instaladores, fabricantes, inversores, proveedores energéticos y consumidores dentro de un mismo ecosistema digital.
La expansión internacional representa uno de los pilares estratégicos de la empresa para 2026. Aunque Alemania continúa siendo su principal mercado, Cloover ya está ampliando operaciones hacia Austria, Reino Unido, Francia y el sur de Europa. La compañía espera alcanzar un volumen de negocio cercano a los 500 millones de dólares gracias al crecimiento de la demanda de soluciones energéticas descentralizadas en Europa.
El crecimiento del sector también está impulsado por el contexto energético europeo. El aumento de los precios eléctricos, la necesidad de independencia energética y los objetivos climáticos de la Unión Europea están acelerando las inversiones en generación distribuida, almacenamiento y electrificación residencial. Expertos consideran que las plataformas digitales jugarán un papel fundamental para coordinar esta nueva arquitectura energética descentralizada.
Además del componente financiero, Cloover apuesta por la automatización operativa mediante IA. Su plataforma permite a los instaladores gestionar ventas, materiales, pagos y mantenimiento desde un único entorno digital, reduciendo tiempos de cierre y mejorando la rentabilidad de los proyectos. Algunas empresas asociadas aseguran haber incrementado significativamente sus conversiones comerciales gracias al sistema desarrollado por la startup.
La compañía también forma parte de una nueva generación de startups europeas que buscan construir infraestructura tecnológica alrededor de la transición energética. En lugar de centrarse exclusivamente en hardware o producción energética, estas empresas desarrollan plataformas digitales capaces de conectar datos, financiación y automatización dentro de ecosistemas energéticos distribuidos.
Con una combinación de fintech, inteligencia artificial y energía renovable, Cloover intenta posicionarse como uno de los actores clave de la futura economía energética descentralizada. La visión de Betschart apunta hacia un modelo donde la energía funcione cada vez más como un ecosistema digital interoperable, conectado mediante software, automatización y financiación inteligente.










